top of page

Predicar en tiempos de fundamentalismos

En una cuestión disputada al acaso entre tantas otras, Tomás de Aquino desarrolla un razonamiento que viene muy a propósito en estos tiempos de fundamentalismos religiosos, de nostalgia de integrismos y tendencias a replegarse defensivamente, frente a los retos de una cultura secular. Abajo cito el texto completo (Quodlibetum IV q 9 a 3). Aquí doy pistas de interpretación.

 

1. La totalidad de realidades de la fe cristiana son, por supuesto, misterios que nos sobrepasan y asentimos a ellos solo por la fe, que reconoce la autoridad de Dios que se revela. Esta autoridad de la Revelación de Dios se expresa en las Escrituras y la Tradición. La teología, disciplina que usa de la razón humana, tiene por objeto los misterios de la fe y se sustenta para ello en la fe. A ello se refiere Tomás cuando habla de “autoridades”, es decir, pasajes de la Escritura y enseñanzas de la Iglesia (los padres, teólogos, liturgia, etc.), que conciernen a los misterios revelados.

 

2. En lo que concierne al uso de razón en teología, santo Tomás incorpora el pensamiento de Aristóteles, entre otros, acerca del conocimiento. Resumo. Conocemos por experiencia sensible muchas cosas y sabemos que son así, al memos, para nuestra experiencia, pero no sabemos por qué son así. [en latín: quia ita est] Saber por qué son así las cosas es conocer su quid y sus causas [en latín: propter quid est].

 

3. Puesto que los misterios de la fe nos sobrepasan por completo, jamás podremos conocer por qué son así, sino solamente que son así. La garantía de este conocimiento, sus causas y razones, no está en nosotros sino en Dios; en nosotros es puro adhesión de fe.

 

4. Con todo, nuestra razón andará siempre en busca de causas y razones que dan cuenta del porqué de las cosas. Esa inquietud no la perdemos al prestar adhesión de fe a los misterios. Este es el punto central de la argumentación de Tomás, cuando dice que intentar conocer las razones de aquello en lo cual creemos.

 

Hasta aquí la hermenéutica de un texto medieval. ¿Cómo traducir esto a nuestros días? Lo digo brevemente.

 

1. Trasmitir simplemente la doctrina de la fe, decir esto es lo que lo que creemos, sin hacer un esfuerzo por encontrar el sentido que los misterios de la fe pueden tener para la vida humana, es dejar ayuna a la gente.

 

2. Hacer la conexión entre los misterios de la fe y la experiencia de la gente es una tarea ardua, no se logra fácilmente, no basta utilizar tal o cual método, dinámica, medio de comunicación. Es cosa de rumiar el misterio, sintonizar con el pensamiento y la sensibilidad la gente, etc.

 

3. En mi opinión, la predicación y la enseñanza, como quiera que se haga, debe centrarse en la comprensión del sentido de los misterios de la fe para nuestro tiempo. Esto tiene que ver con lo que decía Juan Pablo II: “Una fe que no se hace cultura es una fe no plenamente acogida, no totalmente pensada, no fielmente vivida”.

 

4. Si la comunicación del sentido de los misterios es difícil, la enseñanza de la moral, con las graves faltas en que ha incurrido la Iglesia (no todos, pero la institución está afectada), es prácticamente inaceptable para mucha gente. No excluyo esta enseñanza, pero no es lo primero que debemos hacer.

Comentarios


Agua Viva    Convento de San Luis Beltrán    Calle 10 Mayo 12    Santiago Cuautenco     Amecameca    Estado de México    56940    MX

image (15).png

DOMINICOS  MÉXICO

perro-oaxaca3.png
bottom of page